20/09/2012

'Hiroshima mon amour' [90to5 Editor's Choice Award]


Una gran idea que ha circulado por internet desde hace unos meses, que comuniqué aquí en cuanto tuve noticia de ella, me ha hecho pasar unos buenos momentos este verano. Como comentaba entonces, se trataba de un concurso de montaje totalmente gratuito y abierto para todo el mundo. El objetivo era reducir una película de dominio público a menos de 5’50’’. Bueno, no tenía por que ser una. ¡Tampoco había límite a la hora de presentar piezas! En las bases del concurso se entiende que la obra reducida tiene que resumir la película, condensando la trama o, si no, contar algo al menos interesante, aunque también mencionaba que el montaje no debería ser especialmente rápido ni confuso. Además, había una categoría en la que aún se podía experimentar más: el montaje más divertido. Mirara por donde lo mirara, la idea me pareció interesantísima y me apeteció mucho hacerlo, aunque sólo fuera como ejercicio, aunque no llegara a salir de mi ordenador.



Estuve un mes con la noticia en la cabeza sin poder ponerme manos a la obra. Aunque tampoco quería pensar tampoco mucho en ella. Los exámenes finales y otra edición me tenían ocupado y quería estar concentrado en lo que hacía. El caso es que al fin llegó la fecha señalada: vuelvo a entrar en la web del concurso, me leo todas la normas de nuevo y empiezo a mirar los links con las películas de dominio público posibles. No creí que la elección me fuera a llevar tanto tiempo pero había varios links a webs repletas de películas, muchísimas de las cuales no he visto. ¿Cómo elegir entonces? –me pregunté– Pues fueron dos o tres días los que me pasé mirando las listas de películas una y otra vez, viendo fragmentos de películas al azar, de las que me llamaba la atención el título, viendo películas completas, buscando su nota en FilmAffinity o IMDb… ¡Un follón! Según pasaban las horas y los días, pensaba que poco a poco se me echaba el tiempo encima, pero elegir cualquier película y empezar a trabajar sobre ella no me convencía. Está claro que como ejercicio propio estaría muy bien, pero cada vez tenía más claro que iba a presentar lo que fuera que saliera de ahí al concurso así que tenía que ser una película que me gustara, ya no sólo me valía hacer el ejercicio, como pensaba al principio. La mente humana es muy ambiciosa por lo que empecé a decirme «¿Qué género me interesa más? El material en sí, ya sea por las composiciones o por las interpretaciones, tiene que ser interesante. Además, por supuesto, el mensaje o idea de la película me tiene que gustar». Estoy siendo tan denso en esta introducción con el ánimo de intentar reflejar la saturación a la que llegué en la elección de la película pero ya paro. ELIPSIS.


ENGLISH SUBBED VERSION
Editor 90to5: Pablo Hernández.

HIROSHIMA MON AMOUR
Dirigida por Alain Resnais y originalmente montada por Jasmine Chasney, Henri Colpi y Anne Sarraute (aunque Albert Jurgenson, el más conocido colaborador de Resnais, conoce su montaje perfectamente también).

Elegí Hiroshima mon amour, película que cumplía con todos los requisitos mencionados y, súper importante, tenía una estructura narrativa que, si la podía conservar, haría aún más interesante el resultado final. Además, la mayoría de las películas estaban en inglés. Me parecía más fácil montar en francés que en inglés, que es más parecido al castellano. Y con esto quiero decir que no es lo mismo ver una película en tal idioma que montarla, para lo que evidentemente se requiere un conocimiento mucho mayor de la lengua y sus expresiones. Después, volví a ver la película, que aunque ya la había visto hace tiempo, la recordaba sólo emocionalmente, es decir, recordaba sólo que me había gustado bastante. Pero más allá de eso, busqué entre mis libros de montaje si en alguno de ellos hablaban de la película, que algo me sonaba. Resulta que tenía dos que me ayudaron mucho en cuanto al concepto y pude extraer ideas tan interesantes como que «el tema en Hiroshima no es pues el amor sino la posibilidad de existir, de escapar a la perpetua destrucción del presente por el recuerdo y del recuerdo por el presente» (M.- Cl. Ropars_wuilleumier, Esprit, junio de 1960, recogido en Esthétique du montage de Vincent Amiel. Abada Editores).

Además, cogí el libro Hiroshima mon amour de la Biblioteca, que contaba con los diálogos, tal cual están en la película, escritos por Marguerite Duras. Este libro me ayudó mucho a lo largo del montaje ya que iba mirando la traducción de palabras que no entendía por su pronunciación. 

Además, repercutió en mi forma de reducir la película, de montar propiamente dicho. El libro está dividido en 5 partes. Las cinco en que la escritora divide su historia, así que yo también dividí la película y me di cuenta de que la mejor forma para reducir aquel montaje de una forma ordenada sería ir reduciendo parte por parte, separadas unas de otras. Quería conservar la esencia de la película a toda costa y  valiéndome de cualquier método, así que es entonces cuando también utilicé las matemáticas: las reglas de tres, que viene a ser la operación matemática que más he usado montando. Quería, al menos en un principio y como punto orientativo, que cada una de las cinco partes conservara la misma proporción de tiempo respecto al todo, que sus respectivas partes en la película. Suena muy pajero todo esto, pero ya digo que lo hice un poco aproximándome. Luego, al final, ni he comprobado de nuevo esto. Bueno, bueno, aquí hay muchos detalles que no creo que le interesen a ni Dios, si es que alguien a llegado leyendo hasta aquí. Si alguien tiene otro método o quiere comentarme, enseñarme y/o criticarme, bienvenido sea.

El caso es que empecé con el trabajo de esculpir. Viendo la primera parte miles de veces, hacia delante, hacia atrás, sacándole toda la esencia, deshaciéndome de todo aquello que no venía a reforzar la idea o a construir la historia. Creo recordar que tardaba un día o así hasta que dejaba cada parte resumida en algo más del tiempo estimado en esos cálculos. Quería dejar los montajes largos, para que luego cuando juntara todas las partes en la macro-estructura, tuviera aún «margen de maniobra» para poder pulir la estructura. Es lo que se viene a hacer en las películas cuando se juntan todas las secuencias. O eso tengo entendido. Si alguien tiene otro método o algo, repito que me encantará leer vuestras palabras. Respecto al tema, quizás en el resultado final lo que menos me gusta, dejando claro que estoy orgulloso del ejercicio y del propio resultado, es el ligero cambio de temática que le he dado. Es algo muy importante, pero he intentado mantener la idea de la película en toda la medida que me ha sido posible. Bueno, esto de lo que estoy hablando es que,  me he concentrado un poco de más en la historia narrativa, de amor, que viven este japonés y esta francesa. No obstante, he querido conservar, y lo he hecho en buena medida, creo, la preocupación del cineasta (Resnais) por la memoria. «¿Por qué evitar la evidente necesidad de la memoria?», como dice la mujer en un diálogo.

Con Hiroshima mon amour, después de sus cortometrajes, Resnais continúa trabajando en su campo de experimentación privilegiado: la memoria. La disociación de las imágenes y los sonidos vincula las experiencias vividas en Nevers y en Hiroshima por encima de las distancias espaciales y temporales. (Jurgenson, Albert y Sophie Brunet en Pratique du montage. Editorial Gedisa).

Y para conservar esta temática, paliando un poco el daño que le había hecho a la idea de Resnais, decidí contar de manera distinta a cómo se cuenta en la película. Dejando unos sugerentes diálogos en off sobre unas imágenes que no son el mismo final, sino algo antes.


Una vez junté en una misma secuencia todas las partes, que venían a ser algo más de 7’, como decía, empecé a pulir la estructura de manera que no hubiera diálogos redundantes, también haciendo paralelismos entre unas partes y otras (correspondencias de diálogos, de localizaciones o de situaciones ejemplificadas  en la siguiente foto). 

Es decir, tenía el montaje de la película resumida como base, pero a él, le podía añadir planos para que  algunas imágenes tuvieran su correspondencia. O si en este momento me percataba de que en la película juega con una repetición de diálogos al principio de la película y de nuevo al final, tanteaba si era posible introducir lo que en un momento, por lo haberlo visto de forma general, había descartado. Y claro, así, puliendo segundos, cabezas y colas de planos, ajustando los cortes, las transiciones, dándome cuenta de planos que en realidad eran prescindibles, fui llegando a la versión de 5’50’’, de la que estoy orgulloso.

¡Ah, los encadenados…! Lo curioso es que nunca antes los utilizaba. No quería eso ni ningún truco. Incluso era uno de mis orgullos, y en esa película, en cambio… Ocurre que le tengo mucho miedo a las reglas. No quiero encerrarme en reglas. Pienso también que nada está permitido y que es absurdo decir ‘eso lo hizo tal, en tal época, y ya no debe hacerse’. Si el día de mañana quieren hacerse cierres en iris o hacer aparecer mediante sobreimpresión a un personaje en el ángulo de la imagen, se tendrá todo el derecho a hacerlo. (Cinéma 59, nº58, julio de 1959).

Por aquí una fotillo del timeline de la versión con los subtítulos:

Como vi que tenía tiempo suficiente para hacer otro montaje, como poco, me puse a ello. Los comentarios respecto al segundo video que presenté al concurso, reduciendo Detour, están en ESTA OTRA ENTRADA. Además, muchos más detalles sobre este montaje de Hiroshima, puesto que ya tenía uno con el que comparar.

3 comments:

Mercutcho said...

Joder Pablo, me parece muy atractivo este ejercicio. Me voy a leer el articulo con más detenimiento poruqe me encanta como explicas esos detalles que a simple vista nadie se fija y que los montadores buscamos y a veces nos llegamos a hacer pajas mentales. Felicidades otra vez por el blog, he estado desconectado... pero tu no paras de subir cosas. No pares.

Pablo Hernández said...

Una vez más: gracias por tus palabras.

¡Coño! ¡Ahora me entero de que eres montador, Mercutcho!, ¡qué buena! No te cortes nunca a la hora de criticar. Además, gracias una vez más por tus palabras de apoyo al blog. ¿Tu cómo es que has estado ausente? ¿Liado con curro? Espero que sea así. ;)

Un abrazo.

P.S.: Por cierto, ¿de dónde eres?

Mercutcho said...


De Barcelona. Actualmente soy el editor del Página2 de la 2, un magazín de libros. Está muy bien, si lo ves ya me dirás que tal porque éste es un mundo donde te lo curras y nadie lo valora. Ya curres en una pieza horas o días, en fin....